Si has hecho algún viaje o excursión con nosotros y querés
enviar el relato de tu experiencia contactanos a
info@biketrips.com.ar para que publiquemos tu historia y tus fotos.
Mientras aterrizábamos en el aeropuerto de Bariloche
estábamos un poco temerosos de cómo iba a
resultar este viaje. Las semanas anteriores habíamos
viajado por los mejores lugares de Uruguay, Chile y Argentina,
nuestra cabeza estaba llena de impresiones. Nos sentíamos
un poco alejados de la actividad física ya que no
habíamos subido a nuestras bicicletas en más
de cuatro semanas. Esto normalmente no hubiera sido un problema
pero esta era nuestra primera vez en un tour guiado.
Pablo
estaba en el aeropuerto esperándonos y desde el primer
momento nos sentimos muy bienvenidos. Lleno de entusiasmo
nos contó sobre todo lo que íbamos a hacer
en la semana por venir. Sus palabras prometedoras fueron
“… van a amar este lugar” Y es exactamente
lo que paso!
En
nuestras memorias todavía estamos siguiendo a Pablo
por los muchos senderos del Cerro Otto y otros tantos lugares.
Fue increíble la capacidad de nuestro guía
de elegir los lugares de interés, aquellos con las
mejores vistas, y la combinación de salidas de menor
dificultad con senderos y circuitos mas técnicos,
funcionó a la perfección.
Durante la semana que estuvimos en Bariloche pudimos recorrer
la montaña, la estepa y la densa Jungla Valdiviana
por el Río Manso.
Nuestra experiencia en kayak en el bellísimo Lago
Gutiérrez y Rafting en el Río Manso fueron,
a pesar de nuestras todas nuestras reservas, experiencias
espectaculares.
Pablo
y Viviana, gracias a ambos por darnos una experiencia inolvidable.
Gracias por compartir sus amigos con nosotros. Todo estuvo
tan bien planificado y organizado que pudimos relejarnos
disfrutarlo completamente.
Nunca
habíamos estado en Argentina, pero gracias a ustedes,
nos enamoramos de Bariloche y pronto vamos a volver!
Elsa
& Giussepe
Geleen, Netherlands,
Bicicletas de Montaña
El año pasado fui a Bariloche y quedé enamorado
de sus paisajes, había alquilado una bici de montaña
y recorrí algunos lugares muy conocidos como Circuito
Chico y alguno más. Al final de mis vacaciones me
di cuenta que me había quedado con ganas de más,
de descubrir y pedalear por lugares mas inhóspitos,
rincones donde explorar.
Así es que este año me decidí a volver,
pero esta vez con un objetivo firme y claro. Junte plata,
me compre una Mountain Bike y llegado enero del 2010 cargué
mi bici y mi bolso en el avión determinado a lograr
el objetivo propuesto, descubrir lugares por donde “realmente
pudiera practicar mountain bike”. Así es como
contacte a Biketrips y arreglamos nuestra primer salida.
Hacia
solo cuatro meses que tenía mi bici y solo salía
a andar los fines de semana, cuando empezamos a subir creí
que no iba a poder llegar a la cima. Se lo dije a Pablo,
mi guía y el me aseguró que lo iba a lograr.
Me dio una charla instructiva de cómo aprovechar
mi energía para poder llegar sin problemas, me enseñó
técnicas de ascenso y retomamos la subida. Pasadas
tres horas, con algunas paradas para descansar, hidratarme
y apreciar el paisaje, llegamos a lo que yo creía
que era la cima. Pablo, me dijo - Acabas de hacer quince
kilómetros de ascenso y llegamos hasta la otra punta
del Cerro Otto – Habíamos”duplicado”
la distancia que hay desde la base hasta la Confitería
de la cima!!! Yo no estaba para nada cansado y tenía
ganas de seguir subiendo! Pablo me dijo - No, no, ya no
hay mas ascenso, ahora paramos para comer y preparate que
viene lo mejor. El Descenso!. Realmente, es algo que no
se puede describir con palabras, no alcanza el diccionario
para explicar la experiencia, lo divertido que es y cuánto
se puede aprender y aplicar de técnica de mountain
bike. Es bastante complicado, pero después de la
segunda charla instructiva (esta vez sobre técnicas
específicas de descenso) aprendí muchísimo.
La posición del cuerpo en la bicicleta, el uso debido
de los frenos, como encarar distintos obstáculos,
como piedras (de todos los tamaños!), tierra suelta,
raíces que sobresalen del piso, etc…
Finalmente llegamos nuevamente a la base con ganas de seguir
bajando y pedaleando.
Este es el relato de una de mis salidas, que fue la mas
corta, porque necesitaría muchísimos renglones
para explicar mis otras cuatro salidas con Biketrips y no
me alcanzarían las palabras para describir, paisajes,
vivencias y emociones que solo se pueden sentir estando
en el momento y el lugar justo con la gente adecuada.
Párrafo
aparte para agradecer a mi guía y mi amigo, Pablo
Pomata, con quien me divertí a mas no poder y con
quien compartí momentos especiales, picadas y charlas
después de las excursiones. Quisiera agradecerle
su profesionalismo y todo lo que me enseño de mountain
bike. Fue lo que le pedí desde el primer momento,
“tratar de aprender todo lo que pueda sobre técnicas
de pedaleo y descenso”.
No se puede ir a Bariloche y no conocer estos lugares. Para
hacer “verdadero” ciclismo de montaña,
en senderos y circuitos que parecen estar diseñados
por la naturaleza solo para poder disfrutar a pleno de este
fantástico deporte.
Saludos
Biketrips y espero verlos el año que viene, así
es que resérvenme un lugar en sus próximas
salidas!!!
Marcos
Lavagnino,
Ciclista de Montaña
Buenos Aires, Argentina
Rutero de alma, Steve es uno de los mejores ciclistas que
he conocido, además de un entrañable amigo
y nuestro representante en Estados Unidos.
Campeón Nacional y Mundial, poseedor del Record Mundial
de ciclismo y otros tantos títulos nacionales e internacionales.
Aquí va su historia y primera experiencia en MTB
en Patagonia.
"
Bien, mis dos semanas en Patagonia
no podrían haber sido mejores en ningún otro
lugar. Llegué un par de días antes del grupo
para pasar algún tiempo con Viviana y Pablo en su
nuevo departamento y discutir los últimos detalles
de nuestro próximo viaje. Descubrí , que entre
sus muchos talentos Viviana es además, una excelente
cocinera.
La noche que llegué me esperaba una excelente cena,
comenzamos con fiambres y quesos regionales, seguimos con
costillitas de cordero, ensalada de recula y jamón
crudo, una botella de malbec y dos botellas de Champagne!!
Caí en la cama a la medianoche y dormí como
un bebé.
Al
día siguiente fuimos a buscar nuestros primeros
clientes al aeropuerto y comenzamos una fabulosa semana
de mountain bike.
El
primer día pedaleamos por el Río Limay a
través del espectacular paisaje del Valle Encantado
en este rincón de la Estepa Argentina.
El próximo día anduvimos principalmente
por senderos bordeando el Río Manso, con sus antiguos
bosques, serenos pastizales, cruzando una y otra vez los
arroyos de aguas cristalina que bajan de la montaña.
Paramos para almorzar en un Camping Local, utilizado para
quienes hacen rafting. Comimos, increíblemente,
ñoquis (que fué elegido como el mejor plato
de la semana) servido con una exquisita salsa de hongos
del bosque. Por supuesto también probamos el infaltable
asado.
Luego del almuerzo pedaleamos hasta el límite con
Chile, este fue el primer paso al vecino país,
ya que lo mejor todavía estaba por venir.
El
tercer día visitamos el Parque Nacional de Los
Arrayanes en Villa La Angostura, y el mas grande bosque
en su tipo en todo el mundo. Dicen, que fué este
bosque precisamente, que inspiró a Walt Disney
en algunas de las escenas de Bambi. Pablo nos contó
la historia completa y nos explicó que estos raros
árboles, solo pueden ser encontrados solo en muy
pocas áreas en el mundo.
Fué una pedaleada espectacular, aunque un poco
desafiante los primeros kilómetros.
En el cuarto día comenzamos finalmente nuestra
odisea a través de Los Andes, y en lo profundo
de la Cordillera Argentino-Chilena.
Tomamos el primer bote en Llao LLao y nos dirigimos hacia
el oeste por aproximadamente una hora en el Lago Nahuel
Huapi. Luego de desembarcar subimos a nuestras bicicletas
y pedaleamos por unos pocos kilómetros para tomar
el segundo bote, mientras los pasajeros "regulares"
fueron transportados en bus.
Llegamos al próximo puerto casi junto con el bus.
Nuestro segundo viaje en barco fue solo de unos 20 minutos
atravesando Lago Frías. Espectacular Lago Andino
con sus verdes aguas muestra de su origen glaciario ya
que están teñidas por los minerales que
se desprenden de los glaciares en las cimas de las montañas.
Sin embargo, el verdadero cruce tomó lugar después
de una subida de razonable dificultad, por caminos de
tierra durante una pedaleada de unos 17 kilómetros
hasta el ultimo bote. Tengo
que decir, que mientras hacíamos el ultimo descenso,
luego de pasar la aduana Chilena, comencé a sentirme
como un verdadero ciclista de montaña.
En el camino tuvimos espectaculares vistas del Monte Tronador
y su glaciar azul. Nuestro destino, luego de este tramo,
era el Lago de Todos los Santos, ya en Chile.
Mientras esperábamos el bote, Pablo y yo almorzamos
una fabulosa sopa de mariscos. Indescriptible, mi primer
experiencia con la cocina Chilena, pero solo era una muestra
de la experiencia culinaria que nos esperaba.
Después del almuerzo, tuvimos tiempo para ver una
demostración de ciclocross que nos dieron los expertos
Linda y John Elgart. Trataron de enseñarnos como
montar y desmontar en movimiento. Yo... ni si quiera lo
intenté.
Tomamos
el último bote a Petrohué a través
del Lago Cordillerano. Aunque las nubes comenzaban a arremolinarse
sobre nosotros y una fina lluvia empezaba a caer, pudimos
tener la grandiosa vista del Volcán Osorno, de unos
9000 pies de altura, muy parecido al Monte Fuji en Japón.
Viviana con el vehículo soporte, nos estaba esperando
el el Puerto de Petrohué y
nos llevó; adentrándonos en el húmedo
soto bosque chileno; hasta Ralún, nuestra parada
por la noche, un rústico pero muy confortable Lodge
de Pesca.
Allí nos estaban esperando con la mejor cena de mariscos
que yo haya probado. Voy a tener que detenerme en este punto
para dar algunos detalles sobre esta cena.
Comenzamos con una ensalada de loco, un marisco chileno
muy popular, acompañado de papas, tomates y lechuga
frescas de su propia huerta. Pan casero, aceite de oliva
extra virgen, condimentos y especias locales acompañaban
la comida. El próximo plato fueron una variedad de
mariscos en su valva, en diferentes salsas. Todos mucho
mas tiernos de lo que yo jamás haya probado. Lo mas
sorprendente fué el tamaño de uno de ellos,
seriamente, tuve que cortarlo en tres partes para poderlo
comer!! Luego, el regional chupin de mariscos, un tipo de
mousse de quesos y mariscos que todo el mundo elogió.
Por supuesto, acompañamos la cena, como no podía
ser de otra manera, por un helado Sauvignon Blanc, muestra
de los excelentes vinos por los que Chile es tan famoso.
Linda dijo que fue la mejor comida de su vida, y francamente,
yo tengo que concordar con ella.
La
próxima mañana nos levantamos con un sol
brillante y un cielo despejado. A todos nos asombró
la belleza de este lugar tan alejado de todo. El
tamaño de los árboles, arbustos, helechos
y flores del bosque que rodeaba las cabañas. Las
hortensias, lo juro, eran del tamaño de mi cabeza!
Había tallos de bambú por todas partes...
simplemente mágico.
Nos dirigimos ahora al tramo mas largo de nuestra expedición,
desde Ralún hasta el Ferry en Caleta Puelche.
La ruta que atravesaríamos era de tierra consolidada
bordeando el incomparable fiordo de Reloncaví.
Imagino, que vivir en esta remota area debe ser idilico.
Las aguas de los fiordos sirven como hogar de las empresas
dedicadas a la cría de peces y mariscos. No hay
similitud con nada que yo haya imaginado de esta industria.
Las granjas están mantenidas y cuidadosamente cuidadadas,
alineadas prolijamente a lo largo del fiordo.
A mitad de camino, paramos en un pequeño restaurante
de aldea, cerca de Río Puelo Bajo (en el medio
de la nada) y comí el mejor salmón grillado
de mi vida, con papas fritas... increíble.
Al final del día de pedaleo, tomamos el ferry que
nos llevó a través del fiordo hasta Caleta
Arenas y desde allí, en nuestro vehículo
soporte llegamos a Puerto Montt.
Nuestro Hotel, un Holiday Inn, estaba ubicado en el centro
del Puerto con una excelente vista a la bahía y
al Oceáno Pacífico. Esa noche después
de una merecida ducha y vestido para matar, salí
con el grupo a cenar a uno de los Mejores Restaurantes
de la Ciudad. Una corta caminata nocturna desde el hotel
por la costanera, nos llevó hasta el el muelle
totalmente vidriado, donde estaba el Club del Yate, nuestro
restaurant, con una hermosa vista de la noche de Puerto
Montt.
Comenzamos nuestra cena con el mejor Pisco Sour que haya
probado, Viviana nos prometió que el Pisco Sour
es mejor en Chile que en cualquier otro lugar, e indudablemente,
tenía razón. Luego de una excelente cena,
flotamos de regreso al Hotel.
Al día siguiente, desperté con una espectacular
vista al océano desde el piso 11 del Hotel, con
"el Crucero del Amor" anclado justo frente a
nosotros. Tomamos nuestro desayuno y salimos de paseo
por la ciudad. Visitamos el famoso Mercado en el Puerto
de Angelmó, y lo que más me sorprendió
fue la frescura de los productos, de hecho, es increíble
pero cierto, un mercado de pescados sin olor! La variedad
y calidad de los pescados y marisco fue simplemente impresionante.
Porque vivo en Pennsylvania?
Linda compró un hermoso chal de alpaca por solo
US 40. Yo por mi parte, compré un imán para
la heladera por un dólar.
Nuestra próxima parada, la ciudad de Puerto Varas,
una hermosísima Villa la orilla del Lago Llanquihue,
con su hermosa arquitectura, negocios de artesanía
y la impactante vista a los dos volcanes, Osorno y Puntiagudo.
Bordeamos el lago y paramos para almorzar en un simpático
pueblito Alemán, El Frutillar. Pintoresco y gracioso,
de indiscutible ascendencia Germana y con la misma espectacular
vista a los volcanes. Excelente cerveza local, como no
podía ser de otra manera.
Desde
Frutillar emprendimos el regreso a Bariloche. Pasamos
por la ciudad de Osorno, el Lago Puyehue, volvimos a cruzar
los Andes, esta vez, por ruta y ya en Argentina, pasamos
por Villa La Angostura hasta la ciudad de Bariloche.
Esa noche tuvimos nuestra ultima cena en el Hotel Edelweiss,
donde nos alojamos, y compartimos las anécdotas
de la fantástica semana.
Lamenté que el viaje terminara y dejar las bicicletas
de montaña atrás, pero aun quedaba por delante
nuestra próxima semana de ruta y los próximos
huéspedes que estaban por llegar...
Steve
Lehman, Pennsylvania, US
Bicicleta de Montaña, Desde Bariloche hasta Puerto
Montt Ver Viaje y Fotos
de Viaje
Frente
a la cordillera de los Andes
"La
cordillera acartonada, baila al aplaudir las olas en la costa
del lago.
Las montañas son una escenografía espinosa poco
creíble;
No son nuestros pies los que llegaron aquí. Es nuestra
respiración,
Solamente ella se mueve, nosotros nunca nos alejamos.
Aún
los saltos vertiginosos del sol cuando camino,
Desmienten un recorrido minúsculo e insignificante.
Ellas están ahí, su plano gris contra el anochecer
se consume,
Entre las brasas dejan ver el cansancio, y un sudor volcánico.
Acá
junto a los Andes, si hacemos algo de esfuerzo podemos oírlas,
Volcando trabajosamente, la luz crepuscular en vasijas herméticas..."
Pablo
G de P, Panamá
Bicicletas de Montaña, Viajes a Medida
Historia de Viaje por John
Voitel
Ciclista de Ruta
Carta enviada por John a todo el grupo cuando se cumplió
el año del viaje.
Aterrizamos
en San Carlos de Bariloche, subimos a los buses y vans y
nos dirigimos a la ciudad. Nuestra fantástica aventura
estaba por comenzar. Estaba cansado, con hambre y agotado
por el viaje... cuando oi a Herr Lehman decir... "A
armar las bicicletas!" Vamos! Pobre Wesly no tenía
brochetas... y Bárbara!! La cadena de Bárbara,
estaba hecha un nudo... y hasta el día de hoy no
sé como hice para deshacerlo.
Subimos a la base del Cerro Catredal y miramos hacia arriba
y arriba y arriba ... Oh Dios!! Al día siguiente
la fantástica pedaleada en la lluvia y ese vino caliente
al costado del camino. Las salidas por las vistas escenicas
al costado de los Lagos, ese loco descenso, la curva en
"S" Yeeeeeeee-haaaaaaaaa!, nuestro líder,
sin muestras de miedo adelante nuestro. El Valle Encantado...
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh … Wes al frente como un pilar!
El Río de la Muerte, nuestra experiencia en Rafting,
cuando Kevin aprendió a volar y Bun cayó al
agua.
Y la fantástica pedaleada a contra viento desde San
Carlos de Bariloche a la Angostura... Hacemos un sprint
John... Sprint!!!! (carrera) Pablo bastardo!!! También
vimos a Bárbara dar una excelente muestra de cyclocross
en su Piloto Trek mientras se mantenía muy derechita...
Para
terminar, la incomparable pedaleada al Limite con Chile
por la Cordillera y después complacernos con increíbles
bocados al costado de la laguna Piren. Ya que Wesly había
pasado su cuota de Champgange, Wes pensó que sería
una fantástica idea para despejarlo hacer las subidas!!!
Vamos Wesly, vamos.. que ciclista... Todo el tiempo la risa
y la alegría compartida, historias, increíble
comida, bebidas y el escenario. El cuidado atento de Steve,
Sandy, Viviana y Pablo. Por todo esto estoy en deuda con
ustedes por siempre.
Cuan rápido pasa un año y cuan fresco esta
todo aun en mi espíritu. Gracias de nuevo a todos
y cada uno de ustedes por un fantástico viaje juntos.
Con todo mi amor y cariño.