¿Porqué
elegirnos?
En
Biketrips sabemos que no todos los viajes en bicicleta
son iguales, como no todas las personas son iguales.
Cada
cliente tiene necesidades diferentes y expectativas
diferentes. No a todos nos gusta andar en bicicleta
por los mismos motivos.
Hay
muchos tipos de ciclistas (o no ciclistas pero a los
que les gusta andar en bicicleta...)
Está la familia, para quienes la pedaleada
es un punto de unión, compartir un buen momento
a través del deporte, y a veces disfrutan más
de una charla al lado del río que de la pedaleada
en sí.
Está el romántico, que viaja solo o
con su pareja, al que lo conmueve el atardecer en
la cordillera y se detiene a filmar a ese pájaro
carpintero que picotea en el ciprés.
El
amante de la adrenalina… al que hay que cuidar
a cada paso. Es el que espera los descensos, disfruta
de las escaladas, las raíces expuestas, todo
aquello que grite “peligro” y por el que
nos alegramos siempre de tener nuestros seguros al
día…
(A veces nos preguntamos si pudo ver el paisaje o
si se dará cuenta de donde estaba recién
cuando vea las fotos. )
Están los aventureros, en búsqueda de
puentes colgantes, ríos caudalosos, troncos
caídos, raíces expuestas, son los que
cantan el gingle de ese comercial tan famoso después
da pasar cada obstáculo.
Están
los amigos, ese grupo inseparable, que hacen todo
juntos y con la excusa de planificar el viaje entre
asados, picaditas y pizzas caseras,(o martinis o ales,
depende de donde sean), empiezan a disfrutarlo aun
antes de venir.
Y...
finalmente, están los deportistas, el “ciclista
profesional”.
El que se entrena y corre todo el año. Para
él, el ciclismo es su forma de vida y se lo
toma muy en serio. Cada carrera es una meta a alcanzar,
dietas que seguir, programas a los que apegarse como
parte de la rutina diaria. La presión constante
antes de la carrera. Entonces, cuando termina la temporada
de ciclismo, (y como no puede mantenerse alejado de
los pedales por mucho tiempo) se decide a venir a
la Patagonia a disfrutar de andar en bicicleta, por
el solo placer de andar en bicicleta, sin pulsómetros,
ni cronómetros, sin dietas, ni tiempos, solo
con el paisaje por delante y la ruta bajo las ruedas.
Están
todos y cada uno de nuestros clientes, y es curioso,
mientras los describo se me vienen rostros y nombres
a la mente.
Cada uno con su necesidad, su expectativa y su experiencia
después de cada viaje.
Hace
poco, un amigo y cliente nuestro, conocedor de marketing,
me sugirió enfocar la venta a un sector del
mercado en particular. Pero mientras leía su
mail, pensaba, cómo encasillar todos los viajes
en uno.
Conclusión.
No podemos o No queremos.
Porque
cada viaje es único y cada grupo, cada cliente,
también lo es.
Porque no hay un solo tipo de ciclista, como no hay
un solo tipo de persona. Y nuestros viajes... son
para todos, porque, entre los dos… (ejem) los
tres… perdón Steve, tenemos un poco de
cada uno y entendemos a todos.
Disfrutamos
de la misma manera organizando salidas y circuitos
relajados, parando al costado del camino, para sacar
fotos y descansar o de hacer sprints con los ruteros,
que aunque quieran, no pueden dejar su espíritu
competitivo atrás.
Sabemos
de deporte y sabemos de turismo. Sabemos de servicio
y lo que el cliente espera de nosotros.